Y es que San Fiacre es justamente el patrono de los jardineros. Vivió en los años 600 d.C., murió en el año 670. Fue un monje irlandés hijo del rey de Escocia que se instaló en Francia para vivir en soledad consagrado a Dios y en donde construyó un convento para la Santísima Virgen María. Allí cultivaba la tierra y daba de comer a los pobres y peregrinos, también curaba con su hierbas medicinales y con sus milagros. Cuenta la leyenda que un día le pidió al obispo que le otorgara más tierra para poder cultivar más vegetales y hierbas. El obispo le dijo que le daría todo el terreno que pudiera rodear con una zanja en un día. El milagro fue que logró circunvalar una superficie enorme. Esto es parte de la historia de su vida, y gracias a su santidad hoy está en el santoral católico y el 30 de agosto se festeja su santo.
El hecho es que ahora está en casa custodiando el cantero y la huerta, y todo se ve más lindo que nunca. Serán las lluvias de verano? o será nuestro nuevo compañero y patrono cuidando el jardín?






