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| Así encontré la huerta de afuera: los zapallos y las batatas cubriendo el suelo y compitiendo por espacio. |
Y después del calor y la sequía llegó (a Buenos Aires) la lluvia. Esa lluvia que tanto anhelábamos y ahora…? Pasados por agua y viendo cómo sigue avanzando el verano, así son tiempos y ritmos de la naturaleza, podemos protestar y llorar, pero nada podrá hacer cambiar el clima. Y las plantas se van adaptando como pueden, unas resistirán más, otras menos, lo cierto es que las pestes a esta altura del verano se hacen más que presentes. Será nuestra decisión qué hacer con respecto a los problemas que van surgiendo, para acompañar y tratar de ayudar a las plantas a pasar este verano de temperaturas altísimas y ahora…agua en exceso.
Por suerte abajo de todo ese follajes asoman algunos zapallos.
Los zapallitos de tronco que este año reemplazaron a los zucchini dan sus primeros frutos (los sembré tarde).
A las berenjenas que les costó arrancar, por suerte ya tienen varios frutos para cosechar.
La acelga toda comida por orugas….
….de todos los colores y formas!!! qué hacemos? Como primera medida insecticidas orgánicos: jabón potásico, después seguiremos probando con tierra de diatomeas espolvoreada sobre las hojas, un mínimo grano que toca la dermis del insecto y mueren disecados. En el caso de que nada funciones dos opciones: arrancar todo y quemar o poner en cuarentena el cantero y pulverizar con algún piretroide.
Las zinnias por suerte siempre fieles y resistentes en plena flor... cada año las quiero más!
Las escabrosas que tanto florecieron ya están terminando su ciclo, pero antes de morir ya van naciendo debajo de las plantas madres la nueva generación que florecerá en la primavera. Es lindo encontrarse con sorpresas en el jardín , pero también me gusta saber que ciertos ciclos se repiten ordenadamente.
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| Y la sorpresa de un nenúfar en flor….. |